los problemas, los errores, la experiencia adquirida... ES MIO Y DE NADIE MÁS! Suficiente castigo fue lo sucedido, como para que ahora tu te creas con el derecho de quererme enseñar y/o corregir lo que soy. Tu me hiciste de esta forma. Quien tiene la culpa de lo que soy ahora (que a mi me gusta, y si a ti no, es tu problema) así que NO TE QUEJES. Nadie es perfecto, eso lo sé. pero dentro de mi mundo, la única que se acerca bastante a la perfección soy yo. Haz y di lo que quieras, pero si me pones en una situación extrema, será drástica la solución al problema.